Urolitiasis Canina:Los trastornos del tracto urinario inferior se observan en un 5%-17% de los perros presentados en las clínicas veterinarias. Estos trastornos pueden incluir infecciones del tracto urinario (provocando uretritis y cistitis), formación de urolitos, desórdenes anatómicos congénitos y traumatismos.
El principal método para tratar los urolitos es su extracción mediante cirugía. Este método no siempre es curativo, y no evita la recurrencia. Desde hace años, como resultado de estudios exhaustivos, existen protocolos médicos para la disolución de los urolitos de estruvita, cistina y uratos y de sus cristales precursores, pudiendo decidirse ahora, en estos casos, entre un proceso quirúrgico invasivo y una dieta alternativa, no invasiva, pero eficaz. La modificación dietética también puede evitar la recurrencia tras la extracción quirúrgica o la disolución, y debe ser parte de cualquier protocolo. El porcentaje de recurrencia de los urolitos caninos puede llegar al 50% o más, a no ser que exista un tratamiento dietético adecuado.
Para disolver y prevenir la recurrencia de los urolitos es necesario:
- Un diagnóstico exacto
- Un tratamiento adecuado
- Instrucciones claras para el cliente
- Un seguimiento adecuado
- Una colaboración estricta del propietario.
Diagnóstico del tipo de urolito
Antes de disponer de los resultados del análisis laboratorial puede hacerse un diagnóstico presuntivo del tipo de urolito, teniendo en cuenta una serie de factores clínicos. No obstante, ningún hallazgo, salvo el análisis laboratorial, permitirá diagnosticar de forma definitiva el tipo de urolito presente. Siempre se deben considerar todos los factores en conjunto.
Análisis de los urolitos
Siempre que sea posible, el diagnóstico se debe basar en el análisis cuantitativo del urolito expulsado u obtenido mediante cirugía. El análisis cuantitativo no solo determina el porcentaje de cada componente del urolito, si no también su localización en el cálculo. El análisis cualitativo, solamente puede identificar los componentes del urolito y es muy poco fiable, ya que es erróneo o incompleto en dos de cada cinco casos. Todos los urolitos obtenidos deben ser analizados, como parte del diagnóstico adecuado. La correcta identificación del tipo de urolito permitirá desarrollar un plan adecuado de tratamiento así como evitar su recurrencia.
El servicio gratuito de Hill’s de Análisis de urolitos permite determinar cómo este se fue formando, desde la matriz o nido, hasta las capas exteriores. Todas las muestras remitidas al Dr. Carl Osborne (Universidad de Minnesota) se analizan utilizando técnicas cuantitativas de microscopía con luz polarizada (cristalografía óptica) y espectroscopia de infrarrojos. Este análisis muestra la formación del cálculo desde el núcleo hasta la capa externa, lo que permite decidir el tratamiento más adecuado. Un análisis cualitativo no indica cómo se fueron depositando los minerales.
Deficiencias del análisis cualitativo de los urolitos*
El análisis cualitativo se ha criticado porque:
- Con frecuencia no detecta calcio (falso -) (Bovee y McGuire: en el 62% de los casos, incluyendo un 83% de carbonato-apatita).
- A menudo no detecta oxalato (falso -) (Ruby y Ling: en el 58%).
- No puede detectar sílice (falso -).
- A veces es falso – para urato.
- A menudo es falso + para urato si existe cistina (Bovee y McGuire: en el 55%).
- A veces es falso + para calcio, cistina, amonio o fosfato.
- Puede no detectar constituyentes del urolito que estén en un porcentaje menor del 20%.
- No permite estimar las cantidades relativas de los minerales en los urolitos mixtos.
- No permite distinguir entre las diferentes formas de fosfato cálcico (apatita, brushita) y oxalato cálcico (monohidratado, dihidratado).
- No permite establecer la distribución de los diferentes componentes en el urolito (es decir, en el núcleo, en medio, en la cubierta o en todo el urolito)
* En base a las comparaciones del método cualitativo (Oxford Stone Analysis Set) y cuantitativo (cristalografía óptica ? difracción por rayos X) por los autores citados anteriormente; concordancia entre métodos, 78% (Bovee y McGuire, 1984), 43% (Osborne y col., 1986) y 45% (Ruby y Ling, 1986).
Sexo
Puesto que la uretra de las perras es más corta y ancha que la de los machos, las perras son más propensas a la infección del tracto urinario (ITU) y, por tanto, también es más probable que desarrollen cálculos de estruvita. Las perras presentan urolitos con frecuencia, pero en muchos casos los pueden eliminar y no muestran tanto el tipo de tenesmo y malestar observado en los machos. La cistinuria es una alteración ligada al cromosoma Y, por lo que los cristales de cistina se producen básicamente en machos.
Bacteriuria
La presencia de un número significativo de determinados tipos de bacterias puede indicar el tipo de urolito. La urolitiasis estruvítica se asocia con frecuencia a ITU por bacterias productoras de ureasa (normalmente estafilococos), que convierten la urea en amoníaco, provocando un aumento del pH urinario.
Raza
Existen algunas predisposiciones raciales, por ejemplo:
- Dálmatas – cálculos de urato
- Yorkshire terriers y otras razas terrier pequeñas – cálculos de oxalato
- Teckels y Bulldogs – cálculos de cistina
pH urinario
Los cálculos de estruvita tienden a formarse en una orina alcalina mientras que los urolitos de oxalato, urato y cistina tienden a formarse en una orina ácida. Por esta razón el pH urinario es tan importante a la hora de predecir el tipo de cálculo y para instaurar un tratamiento dietético que disuelva o evite la recurrencia de los urolitos
Radiografía
Los urolitos de estruvita y de oxalato cálcico suelen ser radiodensos, mientras que los de urato y cistina pueden ser radiolúcidos. Esta es la razón por la que es importante realizar radiografías con doble contraste cuando se investiga un caso de urolitiasis.
Bioquímica plasmática
Determinadas alteraciones bioquímicas pueden predisponer al perro a la urolitiasis. Por ejemplo, los perros con enfermedad hepática o shunts portosistémicos pueden sufrir urolitiasis por uratos debida al metabolismo incompleto del ácido úrico. Los perros con concentraciones sanguíneas de calcio elevadas, por la razón que sea, son más propensos a formar cálculos de oxalato cálcico.
Cristales urinarios
El examen del sedimento urinario puede mostrar la presencia de cristales. Su aspecto nos puede indicar el tipo de urolito presente. No obstante, se pueden producir cristales en la orina de perros sanos (es decir, sin urolitos), y es posible tener un tipo de cristal en la orina y un tipo diferente de cálculo en la vejiga.
Aspecto del urolito
Los cálculos de estruvita tienden a ser lisos y múltiples, mientras que los de oxalato suelen ser rugosos. Los cálculos de urato tienen un aspecto característico de “aros de cebolla”a la sección.
Manejo Dietético de la Urolitiasis Canina
El objetivo del tratamiento médico de la urolitiasis es evitar la formación de urolitos y, siempre que sea posible, disolver los ya existentes. Esto puede hacerse asegurando que la orina producida por el perro no esté sobresaturada del mineral que queremos evitar. Para lograr la disolución de un urolito, la orina debe estar subsaturada del tipo de mineral relevante, es decir, debe estar diluido. El pH urinario también afecta a la solubilidad de los diferentes tipos de minerales.
Procurar que el perro beba la máxima cantidad de agua posible ayudará a diluir los minerales en la orina y disminuirá la posibilidad de formación de cristales. Los perros con sobrepeso suelen ser perezosos y no orinan tan a menudo como debieran. Esto significa que la orina permanece en la vejiga durante un período de tiempo más largo, lo que puede aumentar la probabilidad de formación de cristales. Por esta razón es aconsejable que estos perros se sometan a un programa de reducción de peso.
Es muy importante tomarse el tiempo necesario para explicar a los propietarios por qué es crucial que solamente administren a su animal la dieta recomendada y que no le den premios. Esto les resulta muy difícil a algunos propietarios y no seguirán las recomendaciones a no ser que entiendan perfectamente sus razones. También es aconsejable darles instrucciones escritas que les sirvan como referencia una vez en casa.
Si existe dificultad para disolver los urolitos, es necesario tener en cuenta las siguientes posibles causas:
- el tipo de urolito se diagnosticó incorrectamente
- el propietario no ha seguido el tratamiento y, en especial, no se ha administrado la dieta de forma exclusiva
- el núcleo del urolito es diferente de la cubierta
- existe una ITU concomitante
UROLITIASIS POR ESTRUVITA
Signos clínicos
La estruvita es el nombre del fosfato amónico magnésico.
Los urolitos de estruvita en perros suelen estar muy relacionados con infecciones del tracto urinario por bacterias productoras de ureasa, en especial estafilococos, y especies de proteus (y raramente por especies de ureaplasma). Cuando se produce esta ITU, la urea de la orina es descompuesta por los enzimas bacterianos aumentando la concentración de amoníaco y produciendose una orina alcalina. Este entorno favorece la formación de cálculos de estruvita. Es fundamental eliminar las bacterias productoras de ureasa con el tratamiento antibacteriano adecuado (cultivo y antibiograma) y mantener este tratamiento durante la disolución, ya que se pueden ir eliminando bacterias viables de las capas del urolito a medida que se disuelve, reiniciándose la infección.
Cuando se presenta en la clínica un perro con dolor y disuria severos causados por la presencia de uno o más urolitos hay que recordar que el dolor puede deberse, no a la irritación del urolito, sino a la inflamación por la infección del tracto urinario. Si se trata al perro con antibacterianos y una dieta adecuada, el dolor y la inflamación pueden desaparecer en un par de días. La cirugía también puede provocar un malestar más duradero.
Los cálculos de estruvita son los urolitos más frecuentes observados en perros. Las hembras son más propensas a los urolitos de estruvita que los machos. Los urolitos de estruvita también son los más frecuentes en cachorros. Los cálculos tiene un aspecto liso y pálido. Es frecuente encontrar varios cálculos que encajan entre sí como si de un puzzle se tratase. Puesto que son pequeños, no siempre producen malestar en el perro, a no ser que la vejiga esté llena y el perro se orine en casa debido a la falta de espacio en la vejiga, o que provoquen una obstrucción del cuello vesical o de la uretra. Los cristales tienen forma de ‘tapa de ataúd’.
Tratamiento dietético
La dieta de Hill’s para disolver los urolitos de estruvita es Prescription Diet* Canine s/d*. Las características nutricionales de esta dieta permiten el tratamiento no quirúrgico de los cálculos de estruvita:
- nivel reducido de proteínas de elevada calidad, dando lugar a niveles más bajos de urea en la orina; la disminución de la producción de urea disminuye la concentración medular renal de urea, reduce la reabsorción de agua y contribuye a la diuresis
- niveles reducidos de magnesio y fósforo, que son los componentes de la estruvita.
- adición de cloruro sódico para favorecer la sed y provocar la diuresis.
- producción de una orina ácida (pH 5.9-6.3) en la que es más soluble la estruvita
El contenido proteico de Canine s/d* es el más bajo de todos los productos de Hill’s, y su uso se recomienda solamente por un período de tiempo limitado, es decir, hasta que los urolitos se hayan disuelto y durante no más de seis meses. No es aconsejable utilizar acidificantes urinarios en perros que reciben ya una dieta acidificante.
Protocolo para la disolución de los urolitos de estruvita
1. Realizar un estudio diagnóstico adecuado incluyendo un urianálisis completo, un cultivo cuantitativo de orina y una radiografía. Determinar la localización, tamaño y número exactos de urolitos. (El número y tamaño de los urolitos no es un indicador fiable de la eficacia probable del tratamiento).
2. Si se pueden obtener urolitos, hay que determinar su composición. Si no se pueden obtener, hay que estimar su composición evaluando los datos clínicos.
3. Si los urolitos están obstruyendo el flujo urinario o si la radiografía u otros medios permiten identificar alteraciones que predisponen al paciente a una ITU, hay que considerar la cirugía o la hidropropulsión.
4. Eliminar o controlar la ITU. Mantener la antibioterapia durante toda la disolución de los urolitos y hasta dos a cuatro semanas después.
5. Iniciar el tratamiento con una dieta calculolítica (Hill’s* Prescription Diet* Canine s/d*). El paciente no debe recibir ninguna otra dieta ni suplementos minerales. Si el propietario cumple con estas recomendaciones, el nivel plasmático de urea debe disminuir (normalmente hasta < 1.7 mmol/l).
6. Evitar siempre que se pueda el sondaje uretral. Si hay que hacerlo, administrar la antibioterapia adecuada via pericateterización para prevenir una ITU.
7. Monitorizar el efecto del tratamiento:
a. Realizar urianálisis seriados. Es especialmente importante determinar el pH y la densidad urinarias y examinar microscópicamente el sedimento por si existen cristales. Hay que recordar que los cristales formados en orina almacenada a temperatura ambiente pueden contener artefactos in vitro.
b. Realizar radiografías mensualmente para determinar la localización, número, tamaño, densidad y forma de los urolitos.
c. Si es necesario, realizar cultivos urinarios cuantitativos. Son especialmente importantes en pacientes con infección previa al tratamiento y en pacientes sondados durante el tratamiento.
d. Administrar la dieta calculolítica (Canine s/d*) a los pacientes hasta un mes después de que hayan desaparecido los urolitos en las radiografías.
e. Si el tamaño de los urolitos aumenta durante el tratamiento dietético o no disminuye después de cuatro a ocho semanas de tratamiento médico, considerar otro tipo de terapia. La dificultad en la disolución completa de los urolitos debe hacernos pensar en que 1) se identificó erróneamente el componente mineral, 2) el propietario no cumple estrictamente con las recomendaciones, 3) la composición mineral del núcleo del urolito es diferente de la de otras zonas del cálculo, o 4) sigue existiendo una ITU.
Perros jóvenes
Debe tenerse cuidado a la hora de administrar dietas restringidas en proteínas a los cachorros en crecimiento. Hill’s* Prescription Diet* Canine s/d* puede administrarse a cachorros por un corto período de tiempo (dos a cuatro semanas). Si se inicia el tratamiento, es importante monitorizar al paciente por si se producen evidencias de deficiencias nutricionales (especialmente malnutrición proteica). Si es necesario un tratamiento a largo plazo, la cirugía es el método más seguro para extraer los urolitos de los perros jóvenes.
Evitar la recurrencia
En animales con urolitos inducidos por infección es esencial controlar la ITU y erradicarla siempre que sea posible. En los casos recurrentes, puede ser necesario un tratamiento antibacteriano a largo plazo. Se recomienda la administración de una dieta preventiva como Hill’s* Prescription Diet* Canine c/d*. Esta dieta es moderadamente restringida en proteínas y baja en fósforo, magnesio y calcio. Produce una orina ácida, con un pH que oscila entre 6.2-6.4.
Para prevenir la recurrencia en perros con tendencia a la obesidad es mejor utilizar Hill’s* Prescription Diet* Canine w/d*. Esta dieta no es tan restringida en proteínas como Hill’s* Prescription Diet* Canine s/d* y puede utilizarse por períodos de tiempo más largos, como dieta de mantenimiento.
Los animales que son alimentados con estas dietas y que presentan una recurrencia de la cristaluria por estruvita suelen tener un pH fuera del rango 6.2-6.4, y esto puede ser debido a:
? infección del tracto urinario persistente (es la causa más frecuente)
? administración de otros alimentos (especialmente otras fuentes proteicas), lo que aumenta el pH.
HALLAZGOS CLÍNICOS CARACTERÍSTICOS ANTES Y DESPUÉS DE INICIAR EL TRATAMIENTO MÉDICO PARA DISOLVER LOS UROLITOS POR ESTRUVITA EN EL PERRO
Factor Antes Tratamiento Durante Tratamiento† Después tto. con éxito††
Poliuria ? + a ++++ Negativo
Polaquiuria + a ++++ Transitoria ?, Posterior ? Negativo
Hematuria macroscópica 0 a ++++ ? a los 5-10 días Negativo
Alteraciones olor orina 0 a ++++ ? a los 5-10 días Negativo
Expulsión pequeños urolitos ? Frecuente en hembras Negativo
Densidad orina Variable ? 1.004 a ? 1.014 Normal
pH orina 7.0 Disminuido (normalmente ácido) Normalmente sobre 6.5
Proteínas en orina + a ++++ Disminuidas a ausentes Negativo
RBCs en orina + a ++++ Disminuidos a ausentes Negativo
WBCs en orina + a ++++ Disminuidos a ausentes Negativo
Cristales de estruvita 0 a ++++ Normalmente ausentes Variables, pequeño número
Otros cristales Variable Pueden persistir Pueden persistir
Bacteriuria 0 a ++++ Disminuida a ausente Negativo
Cultivo bacteriano cuantitativo de orina 0 a ++++ Disminuido a ausente Negativo
Urea plasmática > 2.5 mmol/l < 1.7 mmol/l Depende de la dieta
(> 2.5 mmol/l)
Creatinina plasmática Normal Normal Normal
Fosf. alcalina plasm.. Normal ? x 2 a 5 Normal
Albúmina plasmática Normal ? a 0.5-1.0 gr/dl Normal
Fósforo plasmático Normal Ligeramente disminuido Normal
Tamaño urolitos (RX) Pequeños a grandes Disminución progresiva Negativo
Perfil hematológico Normal Normal Normal
† En perros con ITU, el tratamiento consiste en la administración de una dieta calculolítica (Hill’s* Prescription Diet* Canine s/d*) y agentes antibacterianos. En perros sin ITU, el tratamiento consiste en la administración de la dieta calculolítica.
†† Se ha retirado todo tipo de tratamiento.
UROLITIASIS POR OXALATO CÁLCICO
Las causas de urolitiasis por oxalato cálcico pueden ser variadas e incluyen concentraciones urinarias elevadas de calcio (hipercalciuria, más frecuente en el hombre), y concentraciones urinarias elevadas de oxalato (hiperoxaluria).
Hipercalciuria
La hipercalciuria puede producirse por diferentes razones, entre las que destacan:
- excesiva absorción de calcio en el intestino
- alteración en la resorción de calcio en los túbulos renales
- excesiva resorción de calcio en el hueso.
Poder establecer cuál de estas causas ha dado origen al problema constituye la diferencia en cuanto al tratamiento y el resultado final del caso.
Se desconoce la causa de la hipercalciuria absortiva. Se cree que intervienen defectos en la vitamina D y algunos hallazgos muestran que los perros con este problema tiene aumentadas las concentraciones de vitamina D.
Una hipercalciuria en perros con niveles normales de calcio en sangre (normocalcémicos) puede tener su origen bien en una alteración de la resorción tubular renal (hipercalciuria por filtración renal) o en un aumento de la absorción de calcio a nivel intestinal (hipercalciuria absortiva). A medida que los niveles plasmáticos de calcio caen, se produce un hiperparatiroidismo secundario y existe un aumento en la síntesis de vitamina D. Puede producirse además, un aumento de la absorción intestinal de calcio, lo que empeora aún más la situación.
La hipercalciuria en perros con niveles elevados de calcio en sangre (hipercalcemia) tiene su origen en un aumento de la filtración glomerular de calcio. Este incremento vence la capacidad resortiva normal del riñón. Parece que es más frecuente cuando hay un aumento en la absorción de calcio en el intestino. Esto provoca un aumento de la cantidad de calcio excretada por la orina, por aumento de la filtración renal. El organismo intenta reducir los niveles aumentados de calcio produciéndose la hipercalciuria.
La hipercalciuria hipercalcémica está asociada, pues, con un exceso en la filtración y excreción de calcio urinarios. A medida que aumenta el calcio en la orina, se forman sales de calcio. No es un proceso muy común en perros. El hiperparatiroidismo primario se ha registrado como causa de hipercalciuria hipercalcémica.
Hiperoxaluria
En la actualidad no se ha documentado en perros con urolitos por oxalato cálcico. El ácido oxálico es el producto final del metabolismo del ácido ascórbico y de los aminoácidos glicina y serina. Forma una sal insoluble con el calcio. Algunas dietas y especialmente las frutas y verduras, tienen un contenido elevado en oxalato.
Signos clínicos
Los hallazgos clínicos son inespecíficos, aunque las lesiones mecánicas de la mucosa vesical provocadas por la superficie rugosa de los urolitos provoca con frecuencia hemorragias. Los signos están relacionados con los problemas del tracto urinario observados con cualquier urolito y/o con la causa subyacente de hipercalcemia. En ocasiones puede estar presente una ITU como complicación secundaria. Los cristales pueden estar presentes o no. La forma dihidratada da lugar a cristales con más frecuencia que la forma monohidratada. Un pH urinario ácido aumenta el riesgo de formación de cristales, ya que el oxalato cálcico es menos soluble, pero los cristales se pueden formar con cualquier pH.
Los urolitos de oxalato cálcico suelen ser ‘erizados’ y oscuros ya que se tiñen con los coágulos de sangre. Por esta razón provocan un malestar mayor que los urolitos de estruvita y suelen ser únicos o en un número muy escaso con mucha sangre en la orina. Los cálculos son radiodensos. Los cristales dihidratados tiene un aspecto de ‘sobre’. Los cálculos de oxalato se observan con más frecuencia en perros macho y pueden constituir una urgencia si obstruyen la uretra. Las razas predispuestas son los los Terriers y Schnauzer miniatura.
Tratamiento dietético
Hasta la fecha no ha sido posible lograr un tratamiento o una dieta que disuelva los urolitos de oxalato cálcico de una forma fiable, de manera que deben eliminarse mediante cirugía o hidropropulsión. En los perros con hipercalciuria resortiva e hipercalcemia, la corrección de la causa de la hipercalcemia (ej. hiperparatiroidismo, linfosarcoma o intoxicación por vitamina D) disminuirá la hipercalciuria.
Se debe instaurar el tratamiento dietético para evitar la recurrencia de los cristales y cálculos. Parece lógico disminuir el calcio o el oxalato de la dieta (o ambos) para disminuir la probabilidad de que se formen estos urolitos. Debido a la interacción entre ambos, es necesario reducirlos los dos, mejor que uno solo. Las características nutricionales para que una dieta sea adecuada son:
- baja en calcio
- baja en oxalato
- no elevada en sodio, lo que aumentaría la excreción de calcio a través del riñón (se recomiendan dietas bajas en sodio)
- moderada en fósforo. Las dietas demasiado bajas en fósforo aumentan la formación de oxalato cálcico.
- baja en proteínas. Parece que las dietas con un exceso de proteína contribuyen a la formación de urolitos de oxalato cálcico, aumentando las concentraciones urinarias de calcio y de ácido úrico y disminuyendo las concentraciones urinarias de citrato. Por esta razón se recomienda administrar dietas bajas en proteínas. Se ha observado que los perros alimentados con dietas elevadas en proteínas presentan hipercalciuria.
La dieta de elección es Hill’s* Prescription Diet* Canine u/d*, que es baja en proteínas y restringida en calcio, oxalato y sodio. El valor biológico de la fuente proteica es muy elevado, ya que utiliza huevo como principal ingrediente.
Deben evitarse la leche y sus derivados, al igual que las dietas con un alto contenido en oxalatos (chocolate, té, nueces y muchas plantas y verduras). Es importante que el propietario entienda que su animal no debe recibir ningún tipo de golosinas.
Citratos
Estos actúan como inhibidores de los cristales de oxalato cálcico ya que las sales de citrato que se forman con el calcio son más solubles que las que se forman con el oxalato. El citrato potásico es la sal que se administra con más frecuencia, a una dosis de 50 a 100 mg/kg/día. Cuando se administra, se produce un aumento del pH urinario en función de la dosis. Por este motivo, puede ser útil por su efecto alcalinizante. La acidosis metabólica crónica en perros inhibe la reabsorción tubular renal de calcio, mientras que la alcalosis metabólica aumenta la reabsorción tubular. Es mejor utilizar como agente alcalinizante el citrato potásico, en lugar del bicarbonato sódico, ya que el sodio aumenta la excreción urinaria de calcio.
Protocolo para el tratamiento de los urolitos de oxalato cálcico
1. Realizar un estudio diagnóstico adecuado incluyendo un urianálisis completo, un cultivo cuantitativo de orina, un perfil bioquímico plasmático y una radiografía diagnóstica. Determinar la localización, tamaño y número exactos de urolitos.
2. Considerar evaluar la hormona paratiroidea.
3. Si se pueden obtener los urolitos, hay que determinar su composición. Si no se pueden obtener hay que estimar su composición evaluando los datos clínicos.
4. Determinar las concentraciones plasmáticas de los metabolitos pertinentes (si es posible), especialmente calcio, fósforo, magnesio, ácido úrico, sodio y creatinina.
5. Si se cree que los urolitos están formados por oxalato cálcico, tener en cuenta la extracción mediante cirugía o (si son suficientemente pequeños) hidropropulsión.
6. Eliminar la ITU secundaria con los agentes antibacterianos adecuados.
7. Cambiar a una dieta que no contenga un exceso de calcio, oxalato o proteína (Hill’s* Prescription Diet* Canine u/d*).
Prevención de la recurrencia
Administrar una dieta que no contenga un exceso de calcio, oxalato o proteína, como Hill’s* Prescription Diet* Canine u/d* durante el resto de la vida del perro. Es vital que el propietario no administre golosinas, especialmente de las indicadas anteriormente. Se deben analizar periódicamente muestras de orina durante toda la vida del animal y aproximadamente cada seis meses se deben monitorizar los niveles plasmáticos de proteínas totales y albúmina. Estos valores se sitúan en el rango más bajo dentro de los parámetros normales (ya que Hill’s* Prescription Diet* Canine u/d* es una dieta restringida en proteínas), pero no deben bajar de estos límites.
UROLITIASIS POR URATO AMÓNICO
Para entender la formación de cálculos de urato amónico es importante entender el metabolismo de las purinas. El ácido úrico se forma por el catabolismo de las purinas dietéticas y endógenas. Las purinas, guanina y adenina, cuando se metabolizan, se convierten en hipoxantina y xantina, que posteriormente se oxidan a ácido úrico mediante el enzima xantina oxidasa. Los perros, además, también tienen el enzima hepático uricasa, que cataboliza el ácido úrico a alantoína hidrosoluble; los humanos no disponen de este enzima, por lo que excretan ácido úrico. De la misma forma, puesto que el alopurinol y su principal metabolito, el oxipurinol, son potentes inhibidores de la xantina oxidasa, pueden utilizarse en los protocolos dietéticos para tratar la urolitiasis por uratos.
Signos clínicos
Los dálmatas están predispuestos a la formación de urato. Esto es debido a que no pueden oxidar todo el ácido úrico, incluso aunque tengan suficiente uricasa para hacerlo, ya que tienen un defecto que no permite el transporte del ácido úrico al interior de las células hepáticas. Por esta razón, producen alantoína, pero no en el mismo grado que el resto de razas. Sus túbulos renales también reabsorben menos ácido úrico que otras razas, en las que entre un 98%-100% del ácido úrico del filtrado glomerular es reabsorbido por los túbulos proximales y puede volver al hígado para su posterior metabolismo.
Se desconoce la razón de la formación de urato en razas que no sean Dálmatas. Los posibles factores incluyen:
- aumento de las concentraciones plasmáticas, de la excreción renal y de la concentración urinaria de ácido úrico
- aumento de la excreción renal, de la producción renal y de la producción de ureasa bacteriana, del ion amonio
- pH urinario bajo
- presencia de promotores o ausencia de inhibidores de la formación de urolitos de urato.
Los uratos se suelen formar en Bulldogs y Yorkshire terriers. Al igual que sucede con los Dálmatas, se ven más afectados los machos que las hembras y los perros de entre 3 y 6 años de edad.
Los perros con shunts portosistémicos presentan una mayor incidencia de formación de uratos. Se producen por igual en machos y en hembras y aparecen temprano en la vida del animal, (básicamente en animales menores de tres años). Debido al by-pass del hígado, disminuye la conversión de ácido úrico en alantoína y de amoníaco en urea. Estos perros también muestran hiperuricemia, hiperamoniemia, hiperuriuria e hiperamoniuria. Los niveles plasmáticos de ácido úrico están aumentados el doble o el triple.
La ITU puede aparecer debido a la alteración de los mecanismos de defensa. También pueden intervenir traumatismos como el sondaje u otros métodos invasivos. Si existen bacterias productoras de ureasa, pueden convertir la urea en iones amonio, facilitando la formación de cristales insolubles de urato amónico.
Los cálculos suelen ser lisos y a la sección se puede apreciar cómo se han ido depositando las diferentes capas (a modo de cebolla). Pueden ser radiolúcidos, por lo que deben utilizarse radiografías de contraste si se sospecha de urolitiasis por uratos. Los cristales de urato tienen un aspecto muy característico y se conocen como ‘los ácaros de la vejiga’.
Tratamiento dietético
El objetivo del tratamiento dietético es reducir las concentraciones urinarias de ácido úrico y de iones amonio e hidrógeno. La dieta de elección es Hill’s* Prescription Diet* Canine u/d*. Es una dieta restringida en proteínas, con un contenido bajo en purinas, es no acidificante y no contiene sodio añadido. Se ha demostrado que mientras se administra esta dieta, los perros excretan un 20% menos de ácido úrico y un 43% menos de iones amonio. La dieta tiene huevo como fuente proteica primaria. Esto supone una menor cantidad de ácido nucleico. De esta forma se reduce en gran medida la cantidad de purinas. La dieta también es alta en grasa para proporcionar una fuente de calorías de origen no proteico. El objetivo es producir una orina alcalina cuyo pH esté en el rango 7.1-7.7
Puesto que parece que los iones hidrógeno y amonio precipitan los uratos en la orina, la administración de agentes alcalinizantes como bicarbonato sódico o citrato potásico podría evitar que los metabolitos ácidos aumentasen la producción de amoníaco en los túbulos renales. La dosis debe estar destinada a lograr un pH de 7.1-7.7. Si el pH sube hasta 8 o más, existe el riesgo de que se formen urolitos de fosfato cálcico.
Inhibidores de la xantina oxidasa
El alopurinol es un isómero sintético de la hipoxantina. Se liga al enzima xantina oxidasa y lo inhibe provocando una disminución en el ácido úrico ya que está inhibida la conversión de hipoxantina a xantina y, por tanto, de ácido úrico. El alopurinol se utiliza a una dosis de 30 mg/kg/día dividido en dos o tres tomas. Esto ayuda a disolver los urolitos. Los animales que presentan urolitos recurrentes de este tipo deben recibir el fármaco permanentemente. En humanos se han visto algunas reacciones alérgicas al fármaco, pero esto es muy poco frecuente en perros.
Protocolo para el tratamiento de los urolitos de urato
1. Realizar un estudio diagnóstico adecuado incluyendo un urianálisis completo, un cultivo cuantitativo de orina y una radiografía diagnóstica.
2. Determinar la composición mineral de los urolitos. Si se pueden obtener los urolitos, remitirlos para su análisis cualitativo. Si no se pueden obtener hay que hacer conjeturas sobre su composición evaluando los datos clínicos.
3. Evaluar el metabolismo del ácido úrico. Determinar las concentraciones plasmáticas de ácido úrico antes del tratamiento.
4. Administrar una dieta baja en purinas y no acidificante, Hill’s* Prescription Diet* Canine u/d*. Evitar el uso de dietas adicionales o suplementos minerales.
5. Administrar el inhibidor de la xantina oxidasa, alopurinol, a una dosis de 30 mg/kg/día dividido en dos o tres tomas.
6. Administrar el antibiótico adecuado (si es necesario) para eliminar o controlar la ITU.
7. Considerar la corrección quirúrgica si los urolitos obstruyen de forma continuada el flujo urinario.
8. Monitorizar el efecto del tratamiento. Considerar las evaluaciones mensuales. Tratar de no realizar estudios de seguimiento que requieran el sondaje urinario. Si es necesario, administrar la antibioterapia adecuada vía pericateterización para prevenir una ITU yatrogénica.
9. Realizar urianálisis seriados:
a. El pH urinario debe ser de 7.0 o ligeramente más elevado. Si no es así, tener en cuenta la posibilidad de que no se esté administrando correctamente la dieta (la urea plasmática debería ser menor de 1.7 mmol/l) o la administración oral de bicarbonato sódico o citrato potásico para eliminar la aciduria.
b. La densidad urinaria debe ser menor de 1.015-1.020.
c. El sedimento urinario no debe contener cristales de urato amónico.
10. Evaluar los urolitos ( es decir, su número, tamaño, localización, densidad y forma) mediante radiografía. Es necesario realizar una urografía intravenosa para evaluar los urolitos radiolúcidos en riñones, uréteres y vejiga urinaria. La urecistografía con contraste puede ser necesaria para localizar los urolitos en la vejiga o en la uretra.
11. Realizar cultivos de orina cuantitativos. Son especialmente importantes en pacientes que presentaban infección antes del tratamiento o que se han sondado durante el mismo.
12. Administrar la dieta calculolítica, alopurinol y tratamiento alcalinizante (si se utiliza) durante aproximadamente un mes después de la desaparición radiológica de los urolitos.
Evitar la recurrencia
Para evitar la recurrencia de los cálculos de urato se debe continuar administrando Hill’s* Prescription Diet* Canine u/d* probablemente durante el resto de la vida del animal. Si el pH urinario no es suficientemente alcalino debe tenerse en cuenta la posibilidad de administrar agentes alcalinizantes. En algunos casos puede ser necesario administrar una dosis baja de alopurinol (10 mg/kg/día), pero debe evitarse una utilización excesiva, sobre todo en perros alimentados con dietas altas en proteína, ya que pueden aparecer urolitos de xantina.
UROLITIASIS POR CISTINA
La cistina es un aminoácido azufrado no esencial formado por dos moléculas del aminoácido cisteína. La cistinuria es una anomalía congénita del metabolismo que da lugar a una alteración en el transporte de cisteína y otros aminoácidos en los túbulos renales. Se desconoce el mecanismo exacto de la formación de urolitos de cistina ya que muchos perros con cistinuria no forman urolitos. La prevalencia es más elevada en algunas razas como Teckel y Bulldog inglés. La cistina apenas es soluble a pH urinario normal.
Signos clínicos
Puesto que este proceso está ligado al cromosoma Y, se presenta en machos. Los cálculos suelen ser rugosos y nudosos y se presentan frecuentemente obstruyendo la uretra. Los urolitos de cistina no son frecuentes. Los cristales tienen una forma hexagonal característica.
Tratamiento dietético
Hill’s* Prescription Diet* Canine u/d* es la dieta de elección para la disolución (con fármacos conteniendo tiol) y la prevención de cistina. Su perfil nutricional es adecuado ya que es baja en proteína y, por lo tanto, en el aminoácido cisteína, y también es baja en metionina, el precursor de la cisteína. Produce una orina alcalina para disminuir la probabilidad de que se deposite la cistina. En algunos animales puede ser necesaria la administración de agentes alcalinizantes como citrato potásico para mantener un pH alcalino.
Fármacos que contienen tiol
La D-penicilamina (dimetil cisteína) es un producto de degradación no metabolizable de la penicilina que se puede combinar con la cisteína para formar bisulfuro de D-penicilamina-cisteína. Esta reacción es mayor a pH alcalino. El fármaco se utiliza a una dosis de 30 mg/kg/día dividida en varias tomas. En ocasiones pueden apreciarse efectos secundarios como vómitos y náuseas. El fármaco n-(2-mercaptopropionil)-glicina (MPG), conocido como tiopronina, disminuye la concentración de cistina por medio de una reacción de intercambio tiol-bisulfuro similar a la de la D-penicilamina.
Protocolo para el tratamiento de los urolitos de cistina
1. Realizar un estudio diagnóstico adecuado incluyendo un urianálisis completo, un cultivo cuantitativo de orina y una radiografía diagnóstica. Determinar la localización, tamaño y número exactos de urolitos. El número y tamaño de los urolitos no es un indicador fiable de la eficacia probable del tratamiento.
2. Si se pueden obtener los urolitos, hay que determinar su composición. Si no se pueden obtener hay que hacer conjeturas sobre su composición evaluando los datos clínicos.
3. Si los urolitos están obstruyendo el flujo urinario o si la radiografía u otros medios permiten identificar alteraciones que predisponen al paciente a una ITU, hay que considerar la cirugía.
4. Iniciar el tratamiento con la dieta calculolítica Hill’s* Prescription Diet* Canine u/d*. No debe administrarse ninguna otra dieta o suplemento mineral al paciente. El cumplimiento con las recomendaciones dietéticas provocará una disminución de la concentración plasmática de nitrógeno ureico (normalmente hasta 1.7 mmol/l).
5. Iniciar el tratamiento con tiopronina a una dosis diaria aproximada de 30 mg/kg peso (dividido en dos tomas iguales).
6. Si es necesario, administrar citrato potásico por vía oral para eliminar la aciduria. El objetivo es lograr un pH alrededor de 7.5.
7. Si es necesario, eliminar o controlar la ITU secundaria con los antibióticos adecuados.
8. Diseñar un protocolo para el seguimiento
9. Tratar de no realizar estudios de seguimiento que requieran el sondaje urinario. Si es necesario, administrar la antibioterapia adecuada via pericateterización para prevenir una ITU yatrogénica.
b. Realizar urianálisis seriados. Es especialmente importante determinar el pH y la densidad urinarias y examinar microscópicamente el sedimento por si existen cristales. Hay que recordar que los cristales formados en orina almacenada a temperatura ambiente pueden contener artefactos in vitro.
c. Realizar radiografías mensualmente para determinar la localización, número, tamaño, densidad y forma de los urolitos. Es necesario realizar una urografía intravenosa para evaluar los urolitos radiolúcidos en riñones, uréteres y vejiga urinaria. La urecistografía con contraste puede ser necesaria para localizar los urolitos en la vejiga o en la uretra.
9. Administrar la dieta calculolítica, tiopronina y tratamiento alcalinizante durante aproximadamente un mes después de la desaparición de los urolitos, detectado por radiografía.
Evitar la recurrencia
Puesto que la cistinuria es un desorden metabólico heredado, la recurrencia es frecuente al cabo de un año de la extracción quirúrgica, por lo que debe tenerse en cuenta la administración de un tratamiento preventivo. Puede utilizarse una combinación de terapia dietética a largo plazo con Hill’s* Prescription Diet* Canine u/d*, alcalinizantes urinarios y tiopronina.
UROLITIASIS POR SÍLICE
Este proceso es extremadamente raro en perros. Se ha descrito en perros Pastor alemán y está asociado con la ingestión de suelos arenosos. Los cálculos deben extraerse mediante cirugía y el perro debe recibir una dieta baja en sílice como Hill’s* Prescription Diet* Canine u/d*.
lunes, 5 de septiembre de 2011
miércoles, 2 de septiembre de 2009
CON LOS PRIMEROS CALORES LLEGAN LAS GARRAPATAS

Garrapata COLORADA del perro
(Riphicephalus sanguineus)
Esta es una garrapata dura que ataca a los animales y al hombre causándoles lesiones en la piel, irritación, malestar y anemia, en incluso puede transmitir algunas enfermedades.
Taxonómicamente se puede clasificar esta especie de la siguiente manera:
Phylum: Arthropoda
Clase: Arachnida
Orden: Acarina
Familia: Ixodidae
Género: Riphicephalus
Especie: Riphicephalus sanguineus
R. sanguineus es vulgarmente conocida como la "garrapata roja o colorada del perro" y se encuentra distribuida por todo el mundo, siendo la más común dentro del género. Otras especies dentro del género Riphicephalus se encuentran distribuidas en forma más localizada por países europeos, africanos y asiáticos.
Los hospedadores de esta especie de garrapata dura son los cánidos domésticos y salvajes, los ovinos, los caprinos, los camélidos, y animales salvajes como las liebres y los erizos. Pero es en los perros donde R. sanguineus encuentra a su hospedador más importante.
Características generales de estas garrapatas: Es una especie de garrapata dura, o sea que posee escudo dorsal y la superficie dorsal de su cuerpo es lisa, con festones en el borde posterior. Los peritremas están detrás del 4to par de patas y el orificio genital está entre las coxas del 2do par de patas. El dimorfismo sexual es evidente ya que la hembra mide entre 10 y 12 mm, posee el abdomen de color de blanquecino a marrón y es más blanda; mientras que el macho mide entre 3 y 4 mm es más duro y de color marrón. La hematofagia es continua y lenta.
Son parásitos hematófagos, pero como las dos mudas que sufren tienen asiento en el medio ambiente, necesitan de tres hospedadores (pudiendo ser el mismo individuo) para cumplir un ciclo biológico completo.
Ciclo biológico: La hembra deposita, aglutina y esconde en el medio ambiente los huevos en grupos de 2500 y 3000 por vez gracias a la secreción protectora de una glándula que ella posee. De éstos, luego de un período de incubación que va desde los 21 a los 27 días en verano y hasta 80 días en invierno, nacen las larvas. Estas tienen 3 pares de patas y deben subirse al perro hospedador para poder alimentarse de su sangre. Una vez que alcanzó la piel del hospedador se alimentan, caen al suelo y mudan en el medio a ninfas en aproximadamente 9 días.
Estas últimas poseen 4 pares de patas, son también hematófagas, y deben subirse otra vez al hospedador para poder alimentarse de sangre y así repletarse de sangre, caer al suelo y allí transformarse en machos a los 4,5 días y en hembras a los 5,5 días ( el ciclo biológico de esta garrapata posee un solo estadio ninfal).
En el estadio adulto hay dimorfismo sexual, la hembra es mucho más grande que el macho. Los adultos son también hematófagos, por lo tanto van a necesitar subirse otra vez al hospedador para poder succionar su sangre.
Una vez alcanzada la madurez sexual las garrapatas copulan y la hembra debe alimentarse hasta que se llena de sangre, luego cae al suelo y busca un lugar protegido para poner los huevos. Una vez que los depositó la hembra muere. El macho generalmente no se alimenta de sangre.
La duración del ciclo varía dependiendo de las condiciones climáticas, ya que dependiendo de éstas las larvas pueden o no estar más o menos tiempo esperando al hospedador. En cambio la parte del ciclo que se cumple sobre el animal (ciclo de vida parasitaria) no varía ya que las condiciones ambientales las crean la humedad y calor del cuerpo del can y es de 23-24 días.
Signos y síntomas: Además de la visualización de las garrapatas (agente causal o etiológico) en la piel del animal hospedador podemos nombrar signos y síntomas muy característicos de esta afección. Uno de los más importantes son las lesiones evidentes en la piel de los hospedadores a causa del prurito y del dolor que produce la garrapata al succionar sangre: como la formación de eritemas (manchas rojas donde picó la garrapata), vesículas y costras.
Se pueden formar también pústulas en caso de contaminación bacteriana secundaria, o gusanos (miasis) en caso que alguna mosca haya depositado sus huevos en la herida.
El rascado a causa de la irritación y el dolor que produce la garrapata al succionar sangre lleva a una formación aún mayor de las lesiones.
La irritación y el estrés es un síntoma muy frecuente en esta parasitosis, agravado esto por la anemia que se produce a causa de la alimentación de tipo hematófaga que tiene R. sanguineus.
Si el número de parásitos sobre el perro es muy alto, el desmejoramiento corporal general del animal es muy evidente.
Patogenia: Las garrapatas, como ya se dijo anteriormente, son parásitos hematófagos, y debido a esto producen cada vez que se alimentan una úlcera en el punto de incisión porque atraviesan la piel del hospedador, y una placa eritematosa alrededor de dicho punto. La piel reacciona contra la irritación, formándose una inflamación serosa, descamación y baja local de las defensas, por pérdida de sustancia.
En caso de existir una contaminación por colonización de bacterias u hongos, la inflamación serosa se torna purulenta o sero sanguinolenta debido a la reacción cutánea y las vesículas se transforman en pústulas.
Otras enfermedades que pueden aparecer debido a la perforación de la piel son las miasis.
El desmejoramiento que sufren los perros que sufren de esta enfermedad parasitaria externa por garrapatas es a causa del estrés y la irritación que estas le producen y no por la posible anemia que pudieran llegar a contraer.
Al igual que muchas otras especies de garrapatas, R. sanguineus cumple un rol fundamental como vector de otras enfermedades víricas, protozoaricas, bacterianas:
A. La garrapata dura del perro posee un papel epidemiológico en la difusión de la enfermedad de Lyme o Borreliosis de Lyme, que es causada por Borrelia burgdorferi y afecta a animales como a los perros, gatos, caballos y vacas, y al hombre;
B. R. sanguineus también puede trasmitir Erlichia canis agente causal de la erlichiosis canina, que puede causar a los canes desde una simple fiebre hasta la muerte.
C. Es vector de la Rickettsia conorii, que es el agente causal de la Fiebre botonosa (Fiebre exantemática mediterránea = F.E.M);
D. y de la Erlichiosis Humana.
Es importante destacar que R. sanguineus puede trasmitir desde un agente causal secundario a varios de estos con una sola picadura. Esto se debe a que cada vez que la garrapata succiona la sangre del hospedador no existe límite de continuidad entre la circulación sanguínea de este y el intestino del parásito. Además las garrapatas infectadas con cualquiera de estos agentes pueden vivir años sin alimentarse y poder luego seguir transmitiendo la enfermedad toda su vida.
Diagnóstico: El diagnóstico clínico de esta enfermedad se realiza analizando los signos y síntomas antes descriptos y el diagnóstico etiológico, observando al parásito a simple vista sobre el animal en diferentes regiones corporales y en el medio donde se encuentran.
Si bien la garrapata es un parásito relativamente sencillo de diagnosticar se debe diferenciar la enfermedad de otras enfermedades dermatológicas de los perros que producen lesiones similares, como otras ectoparasitosis, dermatitis y alergias.
Tratamiento: Las drogas que se utilizan para estos dos fines son las mismas y se expenden en veterinarias y comercios del ramo de las más variadas formas: baños, lociones, shampúes, talcos, collares impregnados, etc.
Las desparasitaciones externas son la mejor forma de conseguir una buena prevención de las garrapatosis en los perros. Así como rociar con insecticidas y mantener en buenas condiciones higiénicas los lugares donde nuestros animales domésticos están. También el hecho de mantener la hierba del jardín corta y no dejar acumuladas hojas y ramas porque ayuda a controlar las poblaciones de garrapatas.
Lo mejor es la prevención, revisa a tu perro periódicamente para asegurarte que no tiene garrapatas adheridas a su piel, y si así fuese, podrás tomar las medidas necesarias en forma oportuna.
Extraido de articulo escrito por el médico veterinario Lucas Drugueri
jueves, 13 de agosto de 2009
COPROFAGIA

Esta es una conducta que es normal en ciertas etapas de la vida (las
perras comen las heces de sus cachorros, y a veces éstos pueden
comer las de sus hermanos u otros perros cuando comienzan a explorar
“el mundo”)
La coprofagia está asociada con el aburrimiento y la falta de
ejercicio. El castigo es inútil ya que esta conducta es auto
recompensada. El éxito (desde el punto de vista del perro) aunque el
animal haya tenido varios fracasos aumenta la probabilidad de que
esta conducta continúe.
La nutrición no tiene ninguna relación con la coprofagia.
Prevenir el acceso a las materias fecales es el tratamiento de
elección.
También realizar la técnica de aversión del gusto es útil. Primero
se deja oler una sustancia horrible (por ej. una salsa de pimienta),
inmediatamente se le llena la boca con la misma. Esto le enseña la
asociación del olor con “que asqueroso” gusto. Luego el dueño coloca
la sustancia sobre lo que no quiere que el cachorro lleve a su boca.
Si se realiza la colocación de la sustancia sin realizar la lección
preliminar, el tratamiento fracasa.
Si los perros comen materia fecal de gato es ... porque les gusta
(contiene gran cantidad de proteínas).
Prevenir el acceso a estas o aversión también es el tratamiento de
elección. El castigo no sirve tampoco en este caso ya que es una
conducta considerada normal por el perro.
En el caso de comer materia fecal de caballo, esta se relaciona mas
a la conducta de comer pasto que la coprofagia. El tratamiento es
similar (aversión, evitar el contacto) y el castigo es inútil.
viernes, 27 de julio de 2007
MOQUILLO CANINO
El moquillo canino ataca donde quiera que haya perros. De todas las enfermedades es esta la numero uno. Más del 50% de los perros adultos no vacunados contraen esta enfermedad. Entre los cachorros, la tasa de mortandad por motivo de moquillo es alta. Aunque un perro no muera, su salud puede quedar permanentemente deteriorada. Una infección de moquillo canino puede dañar el sistema nervioso irreparablemente, al igual que su sentido del olfato, del oído o de la vista. La parálisis parcial o total no es nada rara, y otras enfermedades, especialmente la neumonía, atacan frecuentemente a los perros que han sido debilitados por una infección de moquillo. Los perros jóvenes y los cachorros son los más susceptibles a la infección. La enfermedad ataca igualmente a los perros mayores, aunque con mucha menos frecuencia. La hepatitis infecciosa canina ocurre a menudo simultáneamente con el moquillo canino. Ni el moquillo ni la hepatitis canina pueden transmitirse al hombre .Es una enfermedad extremadamente contagiosa provocada por un pequeño virus; se transmite con mayor frecuencia por medio del contacto con las mucosidades y las secreciones acuosas de los ojos y hocico de los perros infectados. El contacto con la orina y las heces fecales de los perros infectados puede resultar igualmente en infección.
Un perro sano puede infectarse sin entrar en contacto con un animal infectado. Los criaderos y los corrales para perros, al igual que cualquier otra área usada por perros infectados pueden albergar el virus del moquillo canino. El virus puede ser transmitido por las corrientes de aire y objetos inanimados. A menos que se fuese a mantener al perro completamente aislado, es prácticamente imposible evitar que se exponga a la enfermedad. Prácticamente todo perro que alcance el año de edad ha estado ya en contacto con el virus. El moquillo presenta muchos signos que no siempre son característicos. Es por esta razón que se puede demorar el tratamiento hasta el punto de no llegar a darse. Frecuentemente, la enfermedad produce algo así como un resfriado severo. La mayoría de los perros infectados tienen fiebre. Los animales expuestos a la enfermedad pueden contraer bronquitis, neumonía e inflamación del estomago y de los intestinos. Los primeros signos del moquillo que el dueño del perro puede detectar son: estrabismo, congestión y secreción de pus en los ojos. Son frecuentes también, una reducción en el peso, tos, vómitos, secreciones nasales y diarrea. En los estados mas avanzados de la enfermedad, el virus ataca con frecuencia el sistema nervioso, provocando una parálisis parcial o completa, como también tic y convulsiones. Los perros que sufren la enfermedad se muestran generalmente apáticos y tienen muy mal apetito. Hay casos en que los síntomas pueden ser muy tenues y que no lleguen a detectarse, o puede que el perro tenga solamente una ligera fiebre durante un par de semanas.Los problemas nerviosos pueden aparecer a veces semanas después que el animal se ha recuperado de los primeros síntomas de la infección. Hay ocasiones en que el virus causa rápido crecimiento de las células de queratina endurecidas en el cojinete plantar. El moquillo es tan común y sus signos son tan variados que cualquier perro joven que este enfermo deberá traerse a la veterinaria para un diagnostico definitivo. Los perros que sobreviven a una infección natural pueden desarrollar inmunidad para protegerse del moquillo durante el resto de su vida. Hay muchos perros - especialmente cachorros - que no sobreviven a una infección adquirida naturalmente. La protección más segura es la vacuna. Los cachorros que nacen de hembras inmunes al moquillo adquieren cierto grado de protección natural por un tiempo. Si la madre amamanta a los cachorros, los mismos obtienen una inmunidad adicional gracias a las sustancias en el calostro, o primera leche. El grado de protección que un cachorro recibe, varia en proporción a la cantidad de anticuerpos que la madre tenga, pero nunca será completamente suficiente. Esta inmunidad pasiva transmitida por la madre disminuye con gran rapidez a las dos semanas de nacido. Es aconsejable comenzar a vacunar a partir de los 45 días de edad.- 
M.V. Javier Aranda

M.V. Javier Aranda
PARVOVIRUS CANINO--- SERVICIO EDUCATIVO AL PROPIETARIO
Desde el 1978 los perros de toda edad y raza han sido víctimas de una enfermedad muy contagiosa causada por un virus que ataca el tracto intestinal, los glóbulos blancos de la sangre, y en algunos casos, el músculo cardiaco.-La EPC se contrae por contacto entre los perros y ha sido diagnosticada donde quiera que se congregan. Un perro que este confinado en la casa o en el patio y que entre rara vez en contacto con otros perros tiene menos posibilidades de contraerla. La fuente de contaminación es la materia fecal de los animales que han contraído la infección. El virus es resistente bajo condiciones climáticas extremas y puede sobrevivir durante largos periodos. Se transporta con facilidad de un lugar a otro en el pelo o en las patas de los animales enfermos o bien en las jaulas, los zapatos, o cualquier otro objeto contaminado.
Los primeros signos de la EPC son generalmente vómitos y diarreas severas, que se producirán a menudo a los 5 o 7 días de haber contraído la infección. Al principio de la enfermedad las heces fecales serán por lo general de un color gris claro o amarillo grisáceo. En algunos casos, el primer signo serán heces fecales liquidas con manchas de sangre. Los animales pueden deshidratarse rápidamente debido al vomito y la diarrea. También se observara la perdida de apetito y la depresión. Los perros mas jóvenes pueden mostrar una temperatura entre 40 y 41 C. Aunque los animales mayores muestran a veces una temperatura ligeramente mas alta. Algunos perros vomitaran repetidamente y tendrán además diarrea que puede ser impelente y con sangre, hasta que mueran. Otros tendrán solo heces fecales sueltas y podrán recuperarse sin complicaciones.
El tratamiento contra la EPC deberá comenzarse inmediatamente. Consiste primordialmente en combatir la deshidratación, reponiendo los líquidos y electrolitos perdidos, controlando él vomito y la diarrea y evitando las infecciones secundarias. Los perros que estén enfermos deben mantenerse calientes y se les debe ofrecer atención y cuidado. Puede recomendarse la terapia de antibióticos a fin de evitar las infecciones bacterianas secundarias.
La desinfección se debe realizar con agua con lavandina y airear bien el lugar. Prevenga esta enfermedad vacunando su cachorro a partir de los 40 dias.
miércoles, 27 de junio de 2007

COMO SE CONTAGIAN Y MANIFIESTAN LAS PARASITOSIS EN NUESTRAS MASCOTAS?
En Cachorros:
· Se contagian a traves de la placenta, durante la gestación y lactancia.
En Adultos:
· Deambulando por veredas, jardines, plazas y calles contaminadas.
· Conviviendo con otros animales parasitados.
· Consumiendo materia fecal de otros animales. (coprofagia)
· Ingiriendo pulgas durante el rascado con los dientes.
· Comiendo vísceras de animales muertos en el campo - Hidatidosis.
Los antiparasitarios, no fallan.... Si fueron específicamente seleccionados y correctamente indicados. Erróneamente se considera que muchos cachorros y adultos que porque fueron "desparasitados" están libres de parásitos, por el solo hecho de que se les dio un antiparasitario sin un riguroso método de elección; no tienen efecto a largo plazo por lo que la frecuencia de desparasitación mas adecuada es cada 2 a 4 meses según los casos.
· Se contagian a traves de la placenta, durante la gestación y lactancia.
En Adultos:
· Deambulando por veredas, jardines, plazas y calles contaminadas.
· Conviviendo con otros animales parasitados.
· Consumiendo materia fecal de otros animales. (coprofagia)
· Ingiriendo pulgas durante el rascado con los dientes.
· Comiendo vísceras de animales muertos en el campo - Hidatidosis.
Los antiparasitarios, no fallan.... Si fueron específicamente seleccionados y correctamente indicados. Erróneamente se considera que muchos cachorros y adultos que porque fueron "desparasitados" están libres de parásitos, por el solo hecho de que se les dio un antiparasitario sin un riguroso método de elección; no tienen efecto a largo plazo por lo que la frecuencia de desparasitación mas adecuada es cada 2 a 4 meses según los casos.
Sintomatología de las parasitosis intestinales
En los cachorros causan enfermedades graves; en muchos casos son responsables directos de la muerte del animal, y permiten la entrada al organismo de otros agentes infecciosos (Parvovirus, Moquillo, Coronavirus, etc..). En los adultos a lo largo del tiempo debilitan y son complicantes de otras enfermedades.
¿Cómo se sabe que un animal tiene parásitos?
- Están los que se ven:
En los Adultos: Las Tenias - Es muy frecuente que tanto perros y gatos estén infectados con la tenia Dipillidium caninum que llega al intestino por la ingestión de pulgas; se ven como segmentos blancos o rosados sobre las deposiciones frescas, o como granos de arroz secos en los pelos alrededor del ano.
En los Cachorros: Los Áscaris o lombrices redondas - es posible verlos en cachorros muy parasitados, su aspecto es igual al de las lombrices de tierra, de cualquier tamaño pero de color blanco marfil.
- Están los que no se ven: Los otros parásitos intestinales, que son la mayoría, solo pueden ser detectados por observación microscópica a través de un análisis de materia fecal. ¿Los parásitos de los perros y gatos se contagian a los niños?
La intima convivencia con perros o gatos es motivo de contagio de los parásitos de las mascotas a los niños. El contagio de los parásitos intestinales se establece en niños por contacto con la tierra, debido a que en ella y a través de la materia fecal se depositan los huevos de parásitos. Pasado unos días y si la temperatura y la humedad son adecuadas, los huevos se transforman en larvas que son las infestantes. Lo mejor es estar seguro de que nuestros compañeros son saludablemente sanos, y esto depende de Usted. Solo hace falta que nos consulte. Las tenias que adquieren los perros en las zonas rurales, son muy peligrosas para los seres humanos. (Hidatidosis).
"Proteja a sus hijos desparasite su mascota"
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