
Esta es una conducta que es normal en ciertas etapas de la vida (las
perras comen las heces de sus cachorros, y a veces éstos pueden
comer las de sus hermanos u otros perros cuando comienzan a explorar
“el mundo”)
La coprofagia está asociada con el aburrimiento y la falta de
ejercicio. El castigo es inútil ya que esta conducta es auto
recompensada. El éxito (desde el punto de vista del perro) aunque el
animal haya tenido varios fracasos aumenta la probabilidad de que
esta conducta continúe.
La nutrición no tiene ninguna relación con la coprofagia.
Prevenir el acceso a las materias fecales es el tratamiento de
elección.
También realizar la técnica de aversión del gusto es útil. Primero
se deja oler una sustancia horrible (por ej. una salsa de pimienta),
inmediatamente se le llena la boca con la misma. Esto le enseña la
asociación del olor con “que asqueroso” gusto. Luego el dueño coloca
la sustancia sobre lo que no quiere que el cachorro lleve a su boca.
Si se realiza la colocación de la sustancia sin realizar la lección
preliminar, el tratamiento fracasa.
Si los perros comen materia fecal de gato es ... porque les gusta
(contiene gran cantidad de proteínas).
Prevenir el acceso a estas o aversión también es el tratamiento de
elección. El castigo no sirve tampoco en este caso ya que es una
conducta considerada normal por el perro.
En el caso de comer materia fecal de caballo, esta se relaciona mas
a la conducta de comer pasto que la coprofagia. El tratamiento es
similar (aversión, evitar el contacto) y el castigo es inútil.
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