miércoles, 2 de septiembre de 2009

CON LOS PRIMEROS CALORES LLEGAN LAS GARRAPATAS


Garrapata COLORADA del perro
(Riphicephalus sanguineus)

Esta es una garrapata dura que ataca a los animales y al hombre causándoles lesiones en la piel, irritación, malestar y anemia, en incluso puede transmitir algunas enfermedades.

Taxonómicamente se puede clasificar esta especie de la siguiente manera:
Phylum: Arthropoda
Clase: Arachnida
Orden: Acarina
Familia: Ixodidae
Género: Riphicephalus
Especie: Riphicephalus sanguineus

R. sanguineus es vulgarmente conocida como la "garrapata roja o colorada del perro" y se encuentra distribuida por todo el mundo, siendo la más común dentro del género. Otras especies dentro del género Riphicephalus se encuentran distribuidas en forma más localizada por países europeos, africanos y asiáticos.
Los hospedadores de esta especie de garrapata dura son los cánidos domésticos y salvajes, los ovinos, los caprinos, los camélidos, y animales salvajes como las liebres y los erizos. Pero es en los perros donde R. sanguineus encuentra a su hospedador más importante.

Características generales de estas garrapatas: Es una especie de garrapata dura, o sea que posee escudo dorsal y la superficie dorsal de su cuerpo es lisa, con festones en el borde posterior. Los peritremas están detrás del 4to par de patas y el orificio genital está entre las coxas del 2do par de patas. El dimorfismo sexual es evidente ya que la hembra mide entre 10 y 12 mm, posee el abdomen de color de blanquecino a marrón y es más blanda; mientras que el macho mide entre 3 y 4 mm es más duro y de color marrón. La hematofagia es continua y lenta.
Son parásitos hematófagos, pero como las dos mudas que sufren tienen asiento en el medio ambiente, necesitan de tres hospedadores (pudiendo ser el mismo individuo) para cumplir un ciclo biológico completo.


Ciclo biológico: La hembra deposita, aglutina y esconde en el medio ambiente los huevos en grupos de 2500 y 3000 por vez gracias a la secreción protectora de una glándula que ella posee. De éstos, luego de un período de incubación que va desde los 21 a los 27 días en verano y hasta 80 días en invierno, nacen las larvas. Estas tienen 3 pares de patas y deben subirse al perro hospedador para poder alimentarse de su sangre. Una vez que alcanzó la piel del hospedador se alimentan, caen al suelo y mudan en el medio a ninfas en aproximadamente 9 días.
Estas últimas poseen 4 pares de patas, son también hematófagas, y deben subirse otra vez al hospedador para poder alimentarse de sangre y así repletarse de sangre, caer al suelo y allí transformarse en machos a los 4,5 días y en hembras a los 5,5 días ( el ciclo biológico de esta garrapata posee un solo estadio ninfal).

En el estadio adulto hay dimorfismo sexual, la hembra es mucho más grande que el macho. Los adultos son también hematófagos, por lo tanto van a necesitar subirse otra vez al hospedador para poder succionar su sangre.
Una vez alcanzada la madurez sexual las garrapatas copulan y la hembra debe alimentarse hasta que se llena de sangre, luego cae al suelo y busca un lugar protegido para poner los huevos. Una vez que los depositó la hembra muere. El macho generalmente no se alimenta de sangre.

La duración del ciclo varía dependiendo de las condiciones climáticas, ya que dependiendo de éstas las larvas pueden o no estar más o menos tiempo esperando al hospedador. En cambio la parte del ciclo que se cumple sobre el animal (ciclo de vida parasitaria) no varía ya que las condiciones ambientales las crean la humedad y calor del cuerpo del can y es de 23-24 días.

Signos y síntomas: Además de la visualización de las garrapatas (agente causal o etiológico) en la piel del animal hospedador podemos nombrar signos y síntomas muy característicos de esta afección. Uno de los más importantes son las lesiones evidentes en la piel de los hospedadores a causa del prurito y del dolor que produce la garrapata al succionar sangre: como la formación de eritemas (manchas rojas donde picó la garrapata), vesículas y costras.
Se pueden formar también pústulas en caso de contaminación bacteriana secundaria, o gusanos (miasis) en caso que alguna mosca haya depositado sus huevos en la herida.
El rascado a causa de la irritación y el dolor que produce la garrapata al succionar sangre lleva a una formación aún mayor de las lesiones.

La irritación y el estrés es un síntoma muy frecuente en esta parasitosis, agravado esto por la anemia que se produce a causa de la alimentación de tipo hematófaga que tiene R. sanguineus.

Si el número de parásitos sobre el perro es muy alto, el desmejoramiento corporal general del animal es muy evidente.

Patogenia: Las garrapatas, como ya se dijo anteriormente, son parásitos hematófagos, y debido a esto producen cada vez que se alimentan una úlcera en el punto de incisión porque atraviesan la piel del hospedador, y una placa eritematosa alrededor de dicho punto. La piel reacciona contra la irritación, formándose una inflamación serosa, descamación y baja local de las defensas, por pérdida de sustancia.
En caso de existir una contaminación por colonización de bacterias u hongos, la inflamación serosa se torna purulenta o sero sanguinolenta debido a la reacción cutánea y las vesículas se transforman en pústulas.
Otras enfermedades que pueden aparecer debido a la perforación de la piel son las miasis.

El desmejoramiento que sufren los perros que sufren de esta enfermedad parasitaria externa por garrapatas es a causa del estrés y la irritación que estas le producen y no por la posible anemia que pudieran llegar a contraer.

Al igual que muchas otras especies de garrapatas, R. sanguineus cumple un rol fundamental como vector de otras enfermedades víricas, protozoaricas, bacterianas:

A. La garrapata dura del perro posee un papel epidemiológico en la difusión de la enfermedad de Lyme o Borreliosis de Lyme, que es causada por Borrelia burgdorferi y afecta a animales como a los perros, gatos, caballos y vacas, y al hombre;
B. R. sanguineus también puede trasmitir Erlichia canis agente causal de la erlichiosis canina, que puede causar a los canes desde una simple fiebre hasta la muerte.
C. Es vector de la Rickettsia conorii, que es el agente causal de la Fiebre botonosa (Fiebre exantemática mediterránea = F.E.M);
D. y de la Erlichiosis Humana.

Es importante destacar que R. sanguineus puede trasmitir desde un agente causal secundario a varios de estos con una sola picadura. Esto se debe a que cada vez que la garrapata succiona la sangre del hospedador no existe límite de continuidad entre la circulación sanguínea de este y el intestino del parásito. Además las garrapatas infectadas con cualquiera de estos agentes pueden vivir años sin alimentarse y poder luego seguir transmitiendo la enfermedad toda su vida.

Diagnóstico: El diagnóstico clínico de esta enfermedad se realiza analizando los signos y síntomas antes descriptos y el diagnóstico etiológico, observando al parásito a simple vista sobre el animal en diferentes regiones corporales y en el medio donde se encuentran.
Si bien la garrapata es un parásito relativamente sencillo de diagnosticar se debe diferenciar la enfermedad de otras enfermedades dermatológicas de los perros que producen lesiones similares, como otras ectoparasitosis, dermatitis y alergias.

Tratamiento: Las drogas que se utilizan para estos dos fines son las mismas y se expenden en veterinarias y comercios del ramo de las más variadas formas: baños, lociones, shampúes, talcos, collares impregnados, etc.

Las desparasitaciones externas son la mejor forma de conseguir una buena prevención de las garrapatosis en los perros. Así como rociar con insecticidas y mantener en buenas condiciones higiénicas los lugares donde nuestros animales domésticos están. También el hecho de mantener la hierba del jardín corta y no dejar acumuladas hojas y ramas porque ayuda a controlar las poblaciones de garrapatas.


Lo mejor es la prevención, revisa a tu perro periódicamente para asegurarte que no tiene garrapatas adheridas a su piel, y si así fuese, podrás tomar las medidas necesarias en forma oportuna.

Extraido de articulo escrito por el médico veterinario Lucas Drugueri

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